La Tienda Roja

En la antigüedad las mujeres de las tribus, se retiraban durante la menstruación a un lugar de descanso y recogimiento. Era un espacio cálido, amoroso y lleno de sabiduría, donde las mujeres de todas las edades, menstruaban, parían, compartían conocimientos o vivencias, cantaban, contaban historias y cuentos, aprendían el gran poder de los ciclos menstruales… Allí ellas aprendían de los conocimientos ancestrales de las más ancianas y de la frescura e inocencia de las más jóvenes.

Este espacio Sagrado Femenino por su forma y color, era como un cálido y acogedor útero. Telas, cojines, mantas rojas, un fuego central aportando calor y sostenidas por la Gran Madre Tierra. Un Gran Útero donde honrar todos los ciclos de la vida y de la Naturaleza, donde traer Vida al mundo y donde soltar lágrimas sanadoras.

En algunos lugares fueron un lugar donde las mujeres eran expulsadas y rechazadas por menstruar como si fueran impuras. Y cuando el patriarcado se impuso y muchas mujeres fueron quemadas injustamente en las hogueras, el Sagrado Femenino fue desterrado y las Tiendas Rojas cayeron en el olvido.

Gracias a la Diosa que se están recuperando las reuniones de mujeres y las Tiendas Rojas vuelven a ser un espacio amoroso para sanar y compartir.